Cuida tus pensamientos pues se convierten en palabras.
Cuida tus palabras pues se convierten en acciones.
Cuida tus acciones pues se convierten en hábitos.
Cuida tus hábitos pues se convierten en tu carácter.
Cuida tu carácter pues se convierte en tu destino.
Nos convertimos en lo que pensamos…
Esa noche…
Se me va a secar el cerebro de tantas pajas pensando en vós… y en la oscuridad de esa noche, en esas caricias a tientas, en esos temerosos besos y en esos ebrios “te quiero”…
Se me va a secar el cerebro o se me secará el corazón…
y una ciudad mejor con certeza hallaré.
Pues cada esfuerzo mío está aquí condenado,
y muere mi corazón
lo mismo que mis pensamientos en esta desolada languidez.
Donde vuelvo mis ojos sólo veo
las oscuras ruinas de mi vida
y los muchos años que aquí pasé o destruí”.
No hallarás otra tierra ni otro mar.
La ciudad irá en ti siempre. Volverás
a las mismas calles. Y en los mismos suburbios llegará tu vejez;
en la misma casa encanecerás.
Pues la ciudad es siempre la misma. Otra no busques - no la hay -
ni caminos ni barco para ti.
La vida que aquí perdiste
la has destruido en toda la tierra.
— Constantino Cavafis
— Sigmund Freud
La estupidez del ser humano P.3.
La ultima parte de esta columna concierne sólo un gran tema:
El Fútbol.
O el lado más cavernícola de cada cual.
El fútbol es un deporte entretenido, no niego que lo veo, no digo que soy fanática, pero me gusta ver un buen partido, con buen fútbol, con una buena cerveza y tal vez, sólo tal vez, gritar uno que otro gol.
Lo que no me agrada es la estupidez de los Fanáticos del Fútbol.
Son innumerables las veces que post-partido de quien sea, Tuister se llena de insultos y garabateos por doquier, y “sacás de pica” que demuestran una madurez irrefutable.
Ya, está bien, me la banco, putéense por Tuister. Total lo cierro y no los leo más.
Pero cuando la pelotudez se traslada a la calle?? UUUFFF
Chile ganó el primer partido de la Copa América, el primer partido.
Plaza Italia llena, gente gritando, cantando, bien.
00.00hrs. Saqueos, asaltos, detenidos, guanaco, policias, etc, etc.
Canadá perdió no se qué partido de Hockey.
La misma historia. Desordenes, fogatas, barricadas, enfrentamientos.
Sólo pienso… es realmente necesario?? Really??
El fanatismo, cualquier tipo de fanatismo, deportivo, religioso, político, musical, etc. lleva la pelotudez intrínseca en sí.
Defender lo indefendible, no es necesario.
Las personas que idolatran, que son FANS TO YOU de alguien o algo, están mentalmente limitadas, no ven otras cosas, otras realidades, llevan el conflicto a cuestas para intentar convencer al otro de que lo que ellos idolatran es lo mejor, y claramente no es así.
Es como lo del amor, cuando estas “enamorado” estás tan drogado que no ves las verdades más obvias, en cambio ves todo color de rosa. MAL.
Prefiero ser más racional que andar idolatrando cosas, dogmas o personas.
En serio.
No idolatre… admire que no es lo mismo.
La estupidez del ser humano P.2.
En la Primera Parte de esta columna les escribí de como la televisión se ha vuelto una de las herramientas más eficaces para hacer del ser humano un ser realmente estúpido (por lo menos en nuestro país).
Y es que la televisión merecía un columna por si sola, ya que los otros tres puntos: Política, Religión y Fútbol pueden ser agrupados en lo que al final de esta columna comprenderán.
Cuantas veces no se han visto en medio de una discusión política de esas que no llevan a ninguna parte?? cuantas sobremesas de almuerzos dominicales con sus familias no han terminado alguna vez en una prolongada y aburrida discusión política??
Y es que claramente son discusiones sin sentido, esas con las que sólo pierdes el tiempo donde Sujeto A de la tendencia “A” intenta que el Sujeto B de la tendencia “B” cambie a “A” y viceversa.
Osea pelotudez al cuadrado.
Y no me vengan con ideales soñadores y “si nos unimos todos y votamos por tal podemos cambiar las cosas”. No sean ilusos por favor.
Claramente A o B, blanco o negro, izquierda o derecha son siempre lo mismo, un gran sueldo, a veces un gran gran sueldo, más todos los bonos posibles, muchas menos horas de trabajo que cualquier ciudadano normal, y vacaciones prolongadas, sumándole a todo eso que tus ideales o tu bienestar les importa una nalga.
Hipocresía en toda sus dimensiones.
Aunque lo peor de la política es la gente ilusa que cree en ella, esa clásica “Señora Juanita” que cree que el Político X, de tal partido le va a cambiar su vida. Y que claro, sí se lo criticas, te responden sin ninguna base sólida, sólo haciendo comparaciones con políticos o partidos que estuvieron antes en el poder (como si eso me afectara):
- “Y ustedes estuvieron cuantos años en el poder y no hicieron nada”
- “Y el presidente tal, tuvo cuantos años para hacerlo y ahora se queja”
- “Todo esto es culpa de los gobiernos anteriores”
- “Espérate que si sale electo Tal no vas a encontrar trabajo”
Y así una sucesión eterna de respuestas sin justificación alguna.
La pura y santa verdad. Soy apolítica, lo notaron??
En fin, pasemos al siguiente tema.
Les ha tocado estar un sábado o domingo en su cama intentando dormir hasta tarde, cuando a eso de las 9am alguien toca el timbre?? Y así sin muchas ganas te levantas, vas a la puerta con tu mejor cara y dices “si??” cuando te responden “Cristo Vive!” o alguna pelotudez como esa.. CRAP!!!
Que momento más desagradable, o son dos señoras con cara de “claramente no tengo nada que hacer en mi casa a esta hora” o son dos gringos con cara de pollo que te hablan en un español del carajo.
Ahí es cuando empiezan los descartes de “no, estoy muy ocupado”, “no, no me interesa”, “no, creo en otra super religión”, pero no se te vaya a ocurrir decirles “no, soy agnóstico” (o ateo en su defecto). Ese si que es un callejón sin salida.
“Pero mire no le interesaría ver esto?”, y te pasan una pila de folletitos, libritos, cantitos y wevadas que hablan del super héroe cumplidor de deseos.
Que horror!!
Más de alguna vez he intentado respetar tolerar la creencia de la gente. Pero vamos! creer que hay un ser, que vive arriba de nosotros, que nos cumple los deseos, que nos ayuda cuando lo necesitamos y que más encima nos observa todo el día?? Es en serio?? Que ese tío no duerme??, joder!!
Creo que debiesen ver ESTA PELICULA, alguna vez les recomendaré un documental serio o algo más formal, pero prefiero que se rían un poco.
Como es posible que este “ser” escuche a los millones de habitantes del mundo?? y más encima que tenga “interpretes” de sus deseos en la tierra, que se hacen llamar “Padres” que de padres no tienen nada, porque mi padre tiene una conducta intachable, es una persona ejemplar y claramente estos tipos NO.
Por algo es que aparecen semanalmente en los noticiarios y no necesariamente por su buena voluntad o su exacerbada creencia. Menuda Mierda Putos Hipócritas!!
Bueno no es a esto a lo que voy, estoy divagando un poco.
Para que comprendan a lo que voy, alguna vez leí la mejor descripción posible de la religión:
La religión es como el pene. Está bien tener uno, está bien estar orgulloso de él, PERO NO está bien tratar de metérselo a la fuerza a los demás.
Hasta ahí no más se las dejo.
— J.Krishnamurti
La estupidez del ser humano P.1.
En mi propia experiencia y en los intentos por ser parte de una sociedad “civilizada” como la nuestra (made in Chile) he llegado a la conclusión de que el ser humano es y será estúpido; lo peor es que no nace estúpido, si no que la misma sociedad lo hace estúpido a través de los años.
No hay nada más desagradable que estar en medio de una conversación realmente estúpida, de esas que no van a ninguna parte, y no poder huir, me he visto en esta situación en innumerables ocasiones y en mi cabeza sólo suena una voz que dice “cállense pelotud@s!!”.
Y es que la estupidez no debiese medirse en la carencia de conocimientos que se tienen o cuan poco se sabe de historia o de ciencia, la estupidez debiese medirse en tres grandes parámetros:
1. Cuanto sabes de Televisión Basura (en Chile: toda la televisión abierta, con sus basuras de realities, programas de farándula, noticieros que no informan y que dan notas como “la ruta de la sopaipilla”, etc.);
2. Cuanto sabes y cuanto defiendes la Política y la Religión, y
3. Cuanto defiendes tu equipo de Fútbol.
Me ha pasado varias veces ya que, en mi afán de no ver televisión, (a excepción de las noticias) me quedo marcando ocupado cuando estoy en una junta con amigos o cuando me veo en medio de una conversación con un grupo de gente random.
La conversación siempre parte perfecta, se habla de lo último que ha pasado en el país o en el mundo, luego claramente se conversa de lo que le ha pasado a cada uno en su vida, las ultimas aventuras, los últimos carretes, el laburo, los últimos descubrimientos (bandas musicales, sitios webs, etc, etc.).
Pero todo cambia cuando la conversación generalmente está llegando a su fin y ya se hablaron todos los temas de interés mutuo, es en ese momento cuando alguien sin más dice “oye viste lo que le pasó a Juana de Tal en el programa Pelotudos en la TV” y yo Paf! Knock Out! (ya sé lo que se viene), primero quien rayos es Juana de Tal?? y que programa es ese Pelotudos en la TV??
Y bueno ahí alguien se apiada de mi “ignorancia” y trata de explicarme (sin resultados) quienes son los personajes y los programas - “Esa que salía con el ESTE y que después se comió al ESTE OTRO” - “ESE pos el que se operó” - “Ese programa que dan en el XX el viernes en la noche”, etc, etc, etc.
Y yo: Ehmmmmm, NOP, no sé, no lo he visto, no sé quien es., etc etc.

Y ahí me quedo yo, en silencio, aburrida, mirando y lamentablemente escuchando el gozo que les produce saber la vida de ese alguien al que quizás nunca jamás se encontrarán en la calle para decirle “I’M FANS TO YOU” (como dijo no sé quien en tuister pero que todo mi TL Retuiteó).
Y de repente en medio de esa entusiasta conversación de mierda ocurre el milagro, mágicamente el control remoto de mi cabeza aprieta MUTE (oh! bendito botón!) y ahí me quedo pensando quizás cuanta pelotudez sin importancia están hablando mientras yo en mi cabeza probablemente estoy tarareando la última canción que sonó en mi playlist, cuado alguien me mira dirijiendome la palabra y yo pensando “Puedo mirarte con interés a los ojos y no retener absolutamente nada de lo que me dices porque no me interesa” (como tuiteó @Porliniers hace algún tiempo - Genio).
Podrán decir que soy aburrida o que me las doy de no sé que, pero sinceramente no comprendo que aporte a mi existencia puede darme hablar de la vida de otros, menos de alguien que no conozco y mucho menos de alguien cuyo trabajo es o terminará siendo bailarín al pedo de discoteque regetonera (basura) u opinólogo de programa de farándula en la televisión (doble basura).
PUAJ!
PD. El punto 2 y 3 en una próxima columna.
— Carol Connelly (Helen Hunt), en “As good as it gets”, 1997.
— Tocqueville (vía @sanfeliu)
Los psicópatas de mi vida
Iba a comenzar esta columna con un ”siempre he tenido un problema con…”, pero me di cuenta que habitualmente comienzo a escribir diciendo que tengo un problema con algo, y este precisamente no es el caso; O sí, pero sólo un poco.
En esta ocasión el problema es el que me ha seguido en repetidas oportunidades. Y es que tengo el mágico “don” o más bien “estigma” de ser un imán de gente rara (o imán de weones) con gustos raros, con actitudes raras, hasta que escuchan música rara esa que nadie conoce ni el más ilustrado de los musicólogos.
En fin, el cuento es que a ratos empiezo a psicoanalizarme (mentira) gritando al cielo “Whyyyy meeeee?!” y no logro llegar a una buena conclusión, pero si a ciertos puntos que pueden ayudar al entendimiento de este estigma.
La vergüenza del género
Como fémina siempre he tenido un problema bien serio, el 90% de las mujeres me dan vergüenza. Así no más.
Y es que con los años he llegado a la conclusión de que existen dos tipos de féminas, estamos las “mujeres” que nos criamos junto a hombres y/o hemos tenido siempre amigos del género masculino, lo que nos hace inmensamente más racionales, más relajadas y más inteligentes.
Y por otra parte están las “minas” esas que no se preocupan de nada más que de la manicure, de ir a la peluquería, de ir al mall con las amigas y que conincidentemente han sido criadas y/o han compartido siempre con sus “amiguis” femeninas.
